Mis caros hermanos, de entre los Centros que nosotros tenemos en nuestro organismo, no hay duda de que EL MÁS DIFÍCIL DE CONTROLAR ES EL CENTRO EMOCIONAL.

Porque el Intelectual, aunque cueste trabajo, al fin con ciertas disciplinas, más o menos lo vamos controlando. El Motor, que es el que produce los movimientos (y que está situado en la parte superior de la Espina Dorsal), es controlable también. Uno puede controlar los movimientos de su cuerpo, caminar si quiere caminar, levantar un brazo, si quiere levantarlo, o no levantarlo si no quiere levantarlo; arrugar el entrecejo o no arrugarlo.

Así, todas las actividades del Centro Motor están bajo la voluntad, pero el Centro Emocional es terrible: Esa cuestión de las EMOCIONES NEGATIVAS, del sentimiento y de los sentimentalismos, etc., se torna difícil de poder controlar.

En el Indostán, por ejemplo, comparan el Centro Emocional a un elefante. Un elefante loco, por ejemplo, ¿qué hacen en el Indostán para controlarlo? Le colocan, de lado y lado, dos elefantes sanos, cuerdos (los amarran para que no se vayan), y entonces esos dos (cuerdos) logran, al fin, enseñar al loco a ser cuerdo, y al fin el elefante loco queda cuerdo. Es un sistema que usan los Indostanes, y está bueno.

El Centro Emocional es un “elefante”, el Intelectual es otro “elefante”, y el Motor otro “elefante” (el Centro Motor-Instintivo-Sexual). Estos dos “elefantes”: El Intelectual y el Motor, pueden controlar al “elefante loco” de las emociones.

Si en un momento queremos estallar de desesperación o de angustia, es decir, si nos hemos identificado con alguna Emoción Negativa, estamos mal, ¿qué debemos hacer? Acostarnos en la cama, relajarnos y poner la “Mente en blanco”.

Al relajarnos, estamos actuando con el Centro Motor, puesto que nos relajamos, relajamos todo el cuerpo, aflojamos todos los músculos, toda tensión en el organismo; y al poner la “Mente en blanco”, es decir, al llevar la Mente a la quietud y el silencio, ¿qué sucede? Al Centro Emocional no le queda más remedio que calmarse un poco, serenarse, y al fin el Centro Intelectual y el Centro Motor vienen a dominar al Emocional (son los dos “elefantes cuerdos” que vienen a domar al “elefante loco”).

También es posible CONTROLAR A LAS EMOCIONES INFERIORES, MEDIANTE LAS EMOCIO- NES SUPERIORES. Hay muchos tipos de Emociones Inferiores (ustedes lo saben muy bien). Se muere un familiar: Gritamos, lloramos, nos desesperamos. ¿Por qué? Porque no queremos cooperar con lo inevitable, y eso es lo peor de lo peor (uno, en la vida, debe APRENDER A COOPERAR CON LO INEVITABLE). No nos conformamos, porque se nos murió un ser querido, y gritamos llenos de angustia y no aceptamos, y vemos el cuerpo dentro del féretro, ahí, y sin embargo no nos parece que esté muerto, y no lo creemos, no es posible para nosotros que ese ser haya muerto; y nos entregamos a la angustia y a la desolación. ¡Es terrible eso!

¿Cómo podríamos dominar ese estado? De dos modos: lo uno, podríamos apelar al “par de elefantes” (el Centro Motor y el Centro Intelectual), relajar el cuerpo y poner la Mente quieta y en silencio (ese sería un sistema).

Otro: Podríamos nosotros apelar a una emoción distinta, a una Emoción Superior. Tal vez nos haga mucho bien, en esos momentos, escuchar una Sinfonía de Beethoven, o “La Flauta Encantada” de Mozart, o sumergirnos llenos de emoción, en profunda Meditación, reflexionando sobre los Misterios de la Vida y de la Muerte. Entonces, mediante una Emoción Superior, controlamos a las Emociones Inferiores y anulamos el dolor que nos da la muerte de un ser querido; eso es obvio.

El Centro Emocional es muy interesante, pero nosotros tenemos que adueñarnos de las Emociones Inferiores, controlarlas, someterlas, y eso es posible de acuerdo con nuestra didáctica…

Las Emociones Inferiores causan mucho daño, Emociones Inferiores como los toros, Emociones Inferiores como el cine, Emociones Inferiores como las orgías de las grandes “pachangas”, Emociones Inferiores como las del que se saca la lotería, o el que se emociona por una noticia del periódico, o sobre una guerra, o sobre tantas cosas que hay en el mundo; Emociones Inferiores como las que da el tequila, Emociones Inferiores como las que desarrollan las gentes en todas sus bestialidades, que no sirven sino para fortificar los agregados psíquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos y crear nuevos también, además…

Es necesario eliminar las Emociones Inferiores, mediante las Emociones Superiores (eso es posible); aprender a vivir una vida edificante y esencialmente dignificante, ¡eso es fundamental!; de lo contrario, no sería posible progreso alguno. ¿Cómo, de qué manera?

Ante todo, necesitamos ser más sinceros con nosotros mismos, a fin de desarrollar el CENTRO EMOCIONAL SUPERIOR y liberarnos; liberarnos de las Emociones meramente Negativas y Superficiales.

Hay gente que es cortés con los otros, son decentes; hay gente que le brinda amistad a la otra gente, pero ése es el aspecto público o exotérico, dijéramos, pero eso no es todo. Sabiendo que tenemos una Psicología Interior, no basta solamente sabernos portar decentemente con otras gentes, no basta solamente la fragancia de la amistad, desde el punto de vista externo.

¿Cuál es el comportamiento que nosotros tenemos, internamente, para con la otra gente? Nor- malmente, quienes brindan amistad a otra persona tienen dos facetas: la de afuera y la de adentro. La de afuera, aparentemente es magnífica, pero la de adentro, ¿quién sabe?

¿Estamos seguros de que no criticamos al amigo, a quien le hemos brindado tanta estimación?

¿Estamos seguros de que no sentimos alguna antipatía por algunas de sus facetas? ¿Estamos seguros de que no lo estamos atrayendo a la “cueva” esa que tenemos, de la Mente, para torturarlo, para hacer escarnio de él, mientras le estamos sonriendo dulcemente?

¡Cuántas gentes que estiman a alguien, en su interior no dejan de criticar a aquél alguien a quien estiman! Aunque no exterioricen sus críticas, y hacen escarnio de sus mejores amigos; aunque sonrían dulcemente, en presencia de ellos.

Realmente debemos ser más completos, más íntegros; tratemos por un momento de poner en igualdad de marcha a DOS RELOJES (al de afuera y al de adentro, al EXTERIOR y al PSICOLÓGICO), que marchen en perfecta armonía el uno y el otro, porque de nada sirve que nosotros estemos portándonos bien con nuestras amistades, que estemos brindándoles nuestro cariño, si por dentro estamos haciendo escarnio de ellos, si por dentro los estamos criticando, si por dentro les estamos torturando. Es mejor que los dos relojes (el Exterior y el Interior) marchen al unísono, segundo a segundo, de instante en instante.

Debemos ser más completos, más íntegros, dejar la crítica (mordaz, psicológica, interior) a gentes que estimamos. ¿Cómo es posible esa contradicción: Que estimemos a una persona y por dentro la estemos criticando, que estemos hasta hablando bien de esa persona a quien estimamos, pero por dentro nos la estemos “tragando viva”?

Ahora, ustedes deben saber muy bien que dentro de cada uno de nosotros vive mucha gente, todos los Yoes. Cuando uno agarra un Yo de esos y lo estudia con el SENTIDO DE LA AUTOOBSERVA- CIÓN PSICOLÓGICA, puede evidenciar que tiene los Centros: El Centro Intelectual, el Centro Emocional y el Centro Motor-Instintivo-Sexual, es decir, que posee los Tres Cerebros. Cualquier Yo tiene Mente embotellada, tiene Voluntad embotellada, es una persona completa. Así, dentro de nosotros existen, pues, muchas personas; dentro de cada persona viven muchas personas: los agregados psíquicos…

Así, cualquier amistad que tengamos nosotros, merece que sea, debidamente, dijéramos, trata- da. Tienen ustedes un amigo, por ejemplo, hay cosas del amigo que les gustan a ustedes y hay cosas que les disgustan a ustedes. Ustedes son amigos de algún Yo de su amigo, o de unos cuantos Yoes de su amigo; pero hay otros Yoes de su amigo que les molestan a ustedes, que les causa antipatía (porque tenemos que tener en cuenta que dentro de cada persona se manifiestan muchas personas). Ustedes suelen ser amigos de determinados agregados de tal o cual amigo, de tal o cual persona, pero no son amigos de todos los agregados del amigo ése, en cuestión.

Por eso dicen: “Hay cosas de este amigo que me gustan, hay cosas que me disgustan; tiene cosas buenas, tiene cosas malas”. Ésa es la forma que nosotros tenemos para hablar; sí, depende del tipo de agregado que esté en un momento dado hablando.

Entonces la amistad que sentimos por otros no es completa. Sólo sentimos amistad por unos cuantos agregados de esa persona, pero no sentimos cariño por los otros agregados de esa otra persona.

Puede que a esa persona físico-psicológica, a la cual estimamos, puede que tenga agregados psicológicos que no estimamos, y en determinadas horas, dicha persona, nos “cae pesada”, precisa- mente porque se están expresando otros agregados con los cuales no tenemos amistad. ¡Ésa es la cruda realidad de los hechos!…

Si tuviéramos un Yo permanente, diríamos: “Soy amigo de fulano de tal, en forma total, completa” (no le encontraríamos “peros” ni tachas de ninguna especie). Pero resulta que no hay un Yo permanente, sino Muchos. Entonces, ¿a cuál agregado de esos, o a cuál Yo de esos, del sujeto XX, es que nosotros estimamos? ¡No será a todos! Por eso necesitamos SER COMPRENSIVOS, en esto de la interrelación…

¿Por qué pelean los amigos? Sencillamente porque de pronto interviene, dentro de la Personalidad, un agregado que no es amigo del amigo, y entonces viene la discordia. Pero si luego ese agregado se retira e interviene otro que sí es amigo del amigo, ¡ah, hacen las paces!

¡Qué fatuas son entonces las amistades!: No son completas, y no son completas porque no son comprensivas, no entienden esto de la “PLURALIDAD DEL YO”; si no, serían completas, sabrían disculpar los defectos del amigo y no reñirían con él. Falta ese conocimiento para que nosotros no riñamos con nuestros amigos; hacernos más conscientes de eso. Así mejoramos nosotros la interrelación, la convivencia.

Existen SIMPATÍAS que (podríamos decir) son MECÁNICAS y ANTIPATÍAS MECÁNICAS. Ni unas ni otras sirven, porque son mecánicas. A veces decimos: “Fulano de tal me cae gordo”; pero ¿qué es lo que nos “cae gordo” de fulano de tal? Un agregado psíquico que posiblemente no es amigo de nosotros; eso es todo.

Nosotros no debemos tratar, pues, de hacer una simpatía a la fuerza con alguien que antipatizamos, sino, ante todo, descubrir cuál es la causa de la antipatía; y cuando descubrimos a base de reflexiones que esa antipatía es mecánica, la antipatía desaparece entonces por sí misma, y queda la simpatía.

Mas, ¿cómo podríamos, o qué base podría servirnos para llegar a la conclusión de que una antipatía es mecánica?

Yo digo que, sencillamente, comprender la Pluralidad del Yo. Es indubitable que dentro de toda persona, viven muchas personas. Hay veces que en determinada gente, por ejemplo, en determinado sujeto, se expresan algunos agregados que no nos gustan, y esto es mecánico.

Reflexionemos en que dentro de esa persona que nos “cae gorda”, también hay agregados que pueden simpatizar con nosotros y ser serviciales y amigos; que no todos los agregados que se manifiestan en un sujeto XX, son desagradables para nosotros: Pueden manifestarse, en un XX fulano que no nos gusta, agregados que sí nos gustan.

Si reflexionamos en eso, si comprendemos este punto de vista de la Pluralidad del Yo, desaparece la mecánica antipatía, que es tan perjudicial, porque desarrolla cada vez más y más los elementos psíquicos inhumanos que están relacionados con el Centro Emocional Negativo.

Cuando más vayamos nosotros eliminando los agregados del Centro Emocional Negativo, más y más se irá desarrollando en nosotros el Centro Emocional Superior.

Empero, digo que el Centro Emocional Superior es grandioso, es más poderoso que el Intelecto. Con el Centro Emocional Superior podemos nosotros comprender la naturaleza del Fuego…

Los libros sagrados están escritos con carbones encendidos, es decir, con Fuego. EL LENGUAJE de la Biblia, por ejemplo, es PARABÓLICO, ES EL LENGUAJE DEL CENTRO EMOCIONAL SUPERIOR. Las Experiencias Místicas e Incorpóreas, obviamente son parabólicas, y solamente se pueden entender con el Centro Emocional Superior. Los Misterios de la Vida y de la Muerte son perfectamente cognoscibles mediante el Centro Emocional Superior; eso es obvio.

Les he dicho a ustedes que “la Mónada en nosotros es lo más importante, que cuanto más
vayamos eliminando los elementos psíquicos inferiores, más y más iremos recibiendo las radiaciones de la Mónada”. Esta Mónada es ATMAN-BUDDHI. Atman es “el Inefable”, él recibe la fuerza que viene del Demiurgo Creador; el Demiurgo, a su vez, la recibe de Adi-Buddha, la Seidad Incognoscible.

Atman, como desdoblamiento del Divino Arquitecto del Universo, es Inefable; es lo que se llamaría el “PARAMATMAN” o el “SHIVA-TATTVA”. Buddhi, a pesar de que es tan espiritual, resulta más corpóreo, dijéramos, más concreto que Atman.

Buddhi-Eros, como Principio Ígneo, obviamente se va haciendo cada vez más evidente para nosotros. Sus radiaciones nos van llegando cada vez más y más hondo, a medida que vayamos disolviendo las Emociones Negativas del Centro Emocional y conforme el Centro Emocional Superior se vaya desarrollando.

Atman-Buddhi es la Mónada, es la realidad dentro de nosotros, lo que cuenta, el SER REAL en nosotros.

Nosotros tenemos que luchar, eliminando Emociones Negativas para ir acercándonos cada vez más y más a la Mónada, y la Mónada, precisamente nos ayuda, porque de Buddhi emana Eros (esa FUERZA SEXUAL extraordinaria con la que nosotros podemos desintegrar los agregados psíquicos en la FORJA DE LOS CÍCLOPES).

¿Qué sería de nosotros sin Eros? A Eros se opone ANTEROS (las Potencias del Mal), que no están fuera de nosotros, sino dentro de nosotros, aquí y ahora (son todos esos agregados del Centro Emocional inferior, el Anteros).

Si eliminamos las Emociones Negativas y desarrollamos el Centro Emocional Superior, iremos penetrando cada vez más en la esencia del Fuego, nos iremos acercando más y más a nuestra Mónada Interior que siempre nos ha sonreído.

No olviden ustedes que el Centro Emocional, en su principio es puro, radiante. Las Emociones Inferiores, ubicadas en las partes o en los puntos inferiores del Centro Emocional, constituyen el Emocional Inferior; pero si eliminamos las Emociones Inferiores, entonces queda todo perfecto como una flor de Loto deliciosa, el Centro Emocional Superior.

En todo caso, Atman es el rayo que nos une al Logos y al Adi-Buddha. Y la Fuerza de Adi- Buddha y del Logoi Interior, llega a Atman y en Buddhi queda contenida, pero el acercamiento a Buddhi es imposible mientras nosotros tengamos Emociones Negativas. En otros términos: El acerca- miento a la Mónada se hace difícil si continuamos con las Emociones Inferiores.

No debemos aceptar Emociones Inferiores dentro de nosotros; DEBEMOS CULTIVAR LAS EMO- CIONES SUPERIORES: La música, debemos escuchar a Beethoven, debemos escuchar a Mozart, a Liszt, a Tchaikovski; debemos aprender a pintar, pero que los cuadros que pintemos no sean infrahumanos: debemos verter en ellos nuestros sentimientos más nobles. Todo lo que nosotros hagamos, debe ser dignificante y esencialmente edificante…

Uno se llena de éxtasis al contemplar las columnas Corintias de los tiempos antiguos, o los mármoles de Roma y de Atenas; las esculturas magníficas de una Isis Morena en la tierra de los Faraones, o de un Apolo, o de la Venus de Milo, o de la Casta Diana.

Uno se llena de éxtasis, vibra con Emoción Superior, al escuchar por ejemplo la Lira de los tiempos antiguos, o al entregarse a la Meditación profunda, entre el seno de la Naturaleza, o al pasearse por las ruinas de la antigua Roma, o al caminar por las orillas del Ganges, o al caer de rodillas ante el Gurú, entre las nieves perpetuas de los Himalayas. Entonces vibra la Emoción Superior…

En los tiempos antiguos, allá en la Lemuria, en las épocas en que los ríos de agua pura de vida manaban leche y miel, cuando todavía la Lira de Orfeo no había caído sobre el pavimento del Templo, hecha pedazos, el Centro Emocional Superior vibraba intensamente en cada ser humano.

Esa era la época de los Titanes, la época en que los seres humanos que poblaban la faz de la Tierra, podían ver el AURA de los mundos y percibir más de la mitad de un HOLTAPAMNAS en las tonalidades del color (bien sabemos que un Holtapamnas tiene más de cinco millones de tonalidades).

Pero cuando el Centro Emocional inferior se desarrolló con las pasiones violentas, con la lujuria, con el odio, con las guerras crueles entre hermanos, entonces ese sentido se atrofió; quedó metida la Humanidad dentro de este Mundo Tridimensional de Euclides.

Ha llegado la hora de entender que sólo mediante el Centro Emocional Superior, es posible penetrar más profundamente dentro de nosotros mismos.

Si nosotros procedemos rectamente, si aprendemos a vivir, si aprendemos a relacionarnos con nuestros semejantes en una forma bella, entonces nos acercaremos más y más a la Mónada Sagrada y distintos chispazos de Conciencia Cósmica nos irán sorprendiendo, se irán haciendo cada vez más continuos, hasta que al fin, un día, tengamos todos, en realidad de verdad, la Conciencia Despierta, la Conciencia Superlativa del Ser, Buddhi…

Ese día seremos dichosos; en esa deliciosa mañana, las vibraciones de Buddhi nos saturarán totalmente y sabremos vivir, de verdad, en Estado Concientivo Perfecto.

Hasta aquí esta cátedra. Ahora doy plena libertad para que los aquí presentes interroguen, hagan preguntas sobre el tema, pero sin salirse del tema…

Conferencia: La Doctrina del Fuego (Fragmento)
Quinto Evangelio: Prodigios y Misterios del Fuego
V. M. Samael Aun Weor

Seguimos con el CENTRO EMOCIONAL. Dejarse uno llevar de las emociones violentas es absurdo. En las Plazas de Toros se ven escenas escandalosas: Mujeres que en el desenfreno de sus pasiones se quitan la ropa interior y se la arrojan a los toreros, y los zapatos, pero quedan perfectamente locas. Hombres haciendo barbaridades, y por último, sacando al torero en hombros, como un gran señor, cuando no es más que un pobre tonto…

En los partidos de fútbol se ven cosas horribles; muchas veces los futbolistas terminan en una batalla campal. ¿Por qué? Si se examina el motivo, encontramos que es imbécil, absurdo…

Hay quienes justifican el fútbol, quienes dicen que “el fútbol se lo debemos a los antepasados”,

que “los Aztecas lo jugaban”. Hay quienes dicen: “Sí, aquí tenían también las taquillas, donde vendían los boletos”… ¡Eso es falso!

La bola de fútbol representa entre los Aztecas al Sol y cuando ellos tenían su juego ése, representaba la LUCHA DE LA LUZ CON LAS TINIEBLAS, ERA UN MOVIMIENTO RITUAL previamente estudiado…

Ven ustedes ahí ese cuadro que tenemos en el Ara, ¿verdad? En el suelo, las losas blancas y negras: Representan la lucha entre la Luz y las Tinieblas.

Así también, el JUEGO DE PELOTA entre los Aztecas era una LITURGIA previamente estudiada. Cada movimiento correspondía a la Liturgia, no habían movimientos “a la loca”; todos estaban previamente trazados. Con todos esos movimientos se simbolizaba o alegorizaba la lucha entre los Pode- res de la Luz y los Poderes de las Tinieblas.

Un juego similar estuvo establecido en las CATEDRALES GÓTICAS de la Edad Media, en Europa. Tal juego se verificaba, se realizaba exactamente dentro de las Catedrales y era parte de la Liturgia dirigida por el “Cura”, para simbolizar la lucha entre los Poderes de la Luz y de las Tinieblas.

Pero ese jueguito tonto de los futbolistas no tiene tradición ninguna, excepto la de un pobre tonto también en Inglaterra, que un día se le ocurrió llenar de aire una vejiga de ésas de res, de hule, y luego que ya la infló (que el globo estuvo inflado), lo envolvió en un pedazo de cuero, lo cosió y se puso a darle patadas…

A los pocos días sucedió que, por todas partes, en Londres, la prensa, pues, protestaba porque a muchas señoras les tumbaban sus sombreros con las tales bolas ésas; los vidrios de las casas se volvían pedazos. Intervino la policía, pero no se logró acabar con ese vicio, se propagó mundialmente…

Ahora que “es muy serio”, dicen; y lo han vuelto “serio”. ¿Volver “serio” a la tontería de un vagabundo, de un tipo que no tenía trabajo en Londres? ¡Eso es de lo más estúpido! 

Conferencia: El Despertar de la Conciencia (Fragmento)
Quinto Evangelio: Asociaciones psiquicas que conducen al despertar
V. M. Samael Aun Weor

Necesitamos que las emociones negativas sean eliminadas de nosotros, porque esas emociones negativas, pues, no permiten un cambio de fondo.

Es imposible transformarnos si aún poseemos dentro de nosotros emociones negativas. Nosotros tenemos que erradicar de nuestro corazón las emociones de tipo negativo, que son verdaderamente perjudiciales, en todo sentido.

Una persona que se deja llevar por las emociones negativas, se vuelve mentirosa en un ciento por ciento. Ya les había a ustedes contado en mi pasada catedra, el caso de un señor XX, que actualmente se encuentra, podríamos decir, al borde de la muerte.

Este buen hombre vino a tener, pues, un embolia cerebral. ¿Motivo? muy claro, lo repito: que alguien le mal informo que su hermana había sido víctima de un fraude. Tal informe fue después examinado y resultó falso.

Mas éste que ama a su hermana, creyó pues, en esa infundia difamante y la tomo tan “a pecho” que le dio una embolia cerebral. En estos momentos se encuentra al borde de la muerte (vean ustedes ese caso). De manera que, entonces, las emociones negativas vienen a llevarnos al fracaso.

Su hermana aún sigue convencida de que fue víctima del fraude, y es obvio que calumnia a un inocente, pero ella está segura de que fue víctima. Personalmente examine el caso, y me di cuenta que ella misma se estaba auto-engañando, se estaba mintiendo a si misma (Víctima de las emociones negativas), y a su vez, calumniando a otro en forma inconsciente.

De manera que les dije a ustedes y repito: Que las emociones negativas lo tornan a uno mentiroso. Observen ustedes las gentes, como mienten llevadas por las emociones negativas; lanzan juicios falsos y luego se arrepienten, pero es tarde, ya los lanzaron entre tanto. Así pues, debemos eliminar de nuestra naturaleza las emociones negativas.

La mentira, ciertamente, es una conexión falsa. Lo normal es que la energía del Padre, la vida del Anciano de los Días, es decir, de nuestro Ser Interior Profundo, fluye a través de la Organización Cósmica Interior, hasta llegar a la mente.

Pero si nosotros hacemos una conexión falsa, ya no puede fluir esa energía. Es como si se cortara el alambre eléctrico; la energía eléctrica entonces no llegaría al foco o a los focos que nos iluminan.

Así pues, la mentira (ya les dije y repito), es una conexión falsa. Por lo común, cuando uno se llena de emociones negativas se torna mentiroso; esa es la realidad de los hechos.

Si nosotros, verdaderamente, comprendemos todo esto y empezamos por cambiar en nuestra forma de pensar y de sentir, bien pronto esto se reflejará en nuestras acciones.

Una vez que uno cambiado su forma de pensar y sentir y actuar, entonces está perfectamente listo para empezar a trabajar con los misterios del sexo.

Conferencia: Necesidad de cambiar la forma de pensar (Fragmento)
Quinto Evangelio: Metamorfosis Psicoemocional del Hombre
V. M. Samael Aun Weor

Hay que trabajar el centro intelectual y también el centro emocional. No hay duda que las emociones negativas nos vuelven mentirosos (como ya les había dicho a ustedes en alguna ocasión), las emociones negativas nos tornan violentos, las emociones negativas hacen que nos olvidemos de sí mismos.

Un individuo, por ejemplo celoso, llevado de la emoción negativa de los celos, pues se vuelve violento, puede matar a otro y en consecuencia ir a la cárcel; puede tratar mal a su mujer, tal vez injustamente, etc. De manera que las emociones negativas pueden convertirlo a uno en calumniador, en falso, en violento, en perverso.

Pero es muy difícil, en verdad, poder controlar las emociones negativas. En un momento estamos tranquilos y puede que al siguiente momento no lo estemos. Supongamos que estemos aquí, muy en santa paz, escuchando esta cátedra, y de pronto alguien nos trae una noticia: nos dicen que un pariente o un hermano de nosotros ha sido fuertemente golpeado por fulano de tal, o que le pegaron un balazo.

Claro, si no tenemos control sobre sí mismos, salimos “como locos”. Abandonamos de inmediato este lumisial, protestamos en nuestro interior; nos encontramos a alguien en la calle, le contamos rápidamente lo que sucedió, y puede darse el caso de que al llegar al lugar donde se dice acaeció la tragedia, nada ha pasado, era una falsa alarma. Entonces, ¿qué sucedió?

Lo uno, abandona la cátedra; lo otro, calumniamos a alguien; lo otro, asumimos actitudes violentas, y lo otro, que fue lo peor, pues fortificamos los Yoes que tenemos en la parte negativa del centro emocional, en vez de desintegrarlos.

¡Vean ustedes cuánto daño pueden hacernos las emociones negativas! Por una emoción negativa podemos volvernos asesinos, por una emoción negativa podemos volvernos perversos, por una emoción negativa podemos nosotros calumniar al prójimo, por una emoción negativa, podemos nosotros levantar falsos juicios sobre nuestro mejor amigo, etc. Y sin embargo, tenemos esa marcada tendencia a dejarnos llevar siempre de las emociones negativas, no hemos aprendido a ser austeros, impávidos, serenos mesurados.

Así que, introducir la Gnosis en nuestra forma de pensar, para cambiar, e introducirla en el centro emocional, cuesta un poco de trabajo; pero si nosotros pensamos en lo que son los centros de la máquina orgánica, por ejemplo, el centro intelectual (tiene algo del centro emocional y algo del centro del movimiento), ¿cómo podríamos nosotros conseguir que el centro emocional inferior quede bajo control total?

Si decimos: “voy a tener fuerza de voluntad, no me voy a dejar llevar de emociones violentas negativas en ningún momento”, puede ser que a las primeras de cambio fallemos terriblemente. Entonces necesitamos introducir la Gnosis, aquí, en la mente, sentir la emoción superior que produce la Gnosis y el poquito de voluntad que hayamos adquirido, más la Gnosis y la emoción superior, nos permitirá controlar, completamente, a las emociones inferiores y negativas.

En todo caso, se necesita controlar a la emoción inferior con la emoción superior. La emoción superior está en el centro intelectual. Pues, controlemos a la emoción inferior con la superior; metamos Gnosis dentro del cerebro para que nuestra forma de pensar cambie y vivamos de acuerdo con los principios y las reglas del Gnosticismo Universal.

Modifiquemos, pues, el proceso del pensar y habrá una especie de emoción intelectual en nuestra cabeza. Eso, más un poquito de voluntad, nos permitirá controlar a las emociones inferiores.

Obviamente, la destrucción total de las emociones inferiores adviene con la aniquilación de aquellos elementos psíquicos indeseables que se relacionan, precisamente, con la parte emocional inferior. Pero entre tanto, y mientras tales “elementos” son eliminados, debemos controlar al centro emocional inferior con la parte emotiva del intelecto, un intelecto alumbrado por la mística gnóstica. Ese es el camino obvio a seguir; solo por ese camino podría procesarse verdaderamente un cambio, que es tan necesario.

Se necesita, precisamente, ir cambiando poco a poco; esto de ir cambiando poco a poco es posible si vamos introduciendo las reglas gnósticas, la sapiencia del Gnosticismo Universal en nuestro pensamiento, en nuestra mente.

Mas, como les digo, hay que modificar completamente, pues, la mente; necesitamos de una nueva mente para pensar, porque con la mente vieja, con esa mente ya decrepita, con esa mente ya deteriorada, con esa mente acostumbrada a todo este tren de vida que normalmente llevamos, no sería posible provocar un cambio en nosotros mismos.

Así que el centro de la mente y el centro emocional deben ser trabajados con las reglas gnósticas, con las enseñanzas que hemos dado, si es que de verdad queremos un cambio definitivo en nuestra forma de ser y de sentir. Necesitamos pensar en forma nueva, sentir en forma nueva, obrar en forma nueva.

Conferencia: Estudio Gnóstico sobre la Materia (Fragmento)
Quinto Evangelio: Peldaños hacia la Omnisciencia
V. M. Samael Aun Weor

Desgraciadamente, el ser humano ya saben que es…no sabe seleccionar sus impresiones.

¿Qué dirían ustedes, por ejemplo, ahora que estamos aquí, en este salón, si le abriéramos la puerta aquí a unos ladrones para que entraran? Pregunto a ustedes que nos acompañan en esta plática: ¿a ustedes les parecería correcto que el guardián abriera la puerta, por ejemplo al vandalaje? Obviamente, el guardián cometería un absurdo y todos se lo demandarían.

Sin embargo, no hacemos lo mismo con las impresiones: le abrimos las puertas a todas las impresiones negativas del mundo. Esas penetran a nuestra psiquis y hacen destrozos allá adentro y se transforman en agregados psíquicos y desarrollan en nosotros el centro emocional negativo. Y en conclusión, nos llenan de lodo, pero se las abrimos.

¿Será correcto eso? ¿Será correcto que una persona que viene, por ejemplo, llena de impresiones negativas (que emanan del centro emocional negativo), tenga acogida por nosotros? ¿Qué le abramos las puertas a todas las impresiones negativas de esa persona?

¡Parece que no sabemos seleccionar las impresiones. Eso es grave! Nosotros tenemos que aprender a abrir y cerrar las puertas de nuestra psiquis a las impresiones: abrir las puertas a las impresiones nobles, limpias; cerrarlas a las impresiones negativas y absurdas. Sí, las impresiones negativas causan daño, desarrollan el centro emocional negativo en nosotros, nos perjudican. ¿Por qué hemos de abrir las puertas a las impresiones negativas? Vean ustedes lo que uno hace estando en grupo, en multitud: Yo les aseguro a ustedes, que ninguno de ustedes, por ejemplo, ahorita, se atrevería a salir a la calle a lanzar piedras contra nadie, ¿verdad? Sin embargo, en grupo, quién sabe.

Puede que alguien se meta dentro de una gran manifestación pública y ya esté enardecido por el entusiasmo, y si las multitudes lanzan piedras, él también resulta lanzando piedras, aunque después se diga a sí mismo: “¿Por qué las lancé? ¿Por qué hice eso?”.

Recuerdo una de esas manifestaciones, hace unos cuantos años, cuando los maestros de escuela se levantaron en muchas huelgas y protestas y manifestaciones. Entonces aquí vimos cosas insólitas aquí, en pleno Distrito Federal, hace unos 10 o 15 años. ¿Qué vimos? Profesores muy decentes, muy cultos, muy dignos, que ya en multitud, agarraban piedras y las lanzaban con fuerza contra vidrios, contra gentes, contra quienes podían. Esos profesores de escuela nunca lo hubieran hecho a solas, pero sí en grupos.

En grupos el ser humano se comporta muy distinto, hace cosas que nunca haría a solas. ¿A qué se debe eso? Pues a las impresiones negativas: él le abre sus puertas a las impresiones negativas, entonces esas lo ponen de mal genio y resulta haciendo lo que nunca haría solo. Por eso es necesario que nosotros aprendamos a ser cuidadosos con las impresiones.

Cuando uno abre las puertas a las impresiones negativas, no solamente altera el orden del centro emocional (que está en el corazón), sino que lo torna negativo.

Si abre uno sus puertas, por ejemplo, a la emoción negativa de una persona que viene llena de ira porque alguien le ocasionó un daño, entonces termina uno, pues, aliado con esa persona contra de aquélla que ocasionó el daño; y termina uno lleno de ira y sin tener parte tampoco en el asunto.

Supongamos que uno le abre las puertas a las impresiones negativas de un borracho que se encuentra en una pachanga y termina uno aceptándole una copita al borracho, y luego dos y tres, diez. Conclusión: ¡borracho también!

Supongamos que uno le abre las puertas a las impresiones negativas, por ejemplo, a una persona del sexo opuesto, termina uno también fornicando con toda clase de delitos.

Supongamos que le abrimos las puertas a las impresiones negativas de un drogadicto, resultamos también fumando marihuana (y con semilla y todo le hecha su caladita), conclusión: ¡fracaso!

Así es como los seres humanos se contagian unos a otros. Dentro de ambientes negativos: los borrachos contagian a los borrachos, los ladrones vuelven ladrones a los otros, los homicidas contagian a otros, los drogadictos se contagian entre sí.

En fin, se multiplican los drogadictos, se multiplican los asesinos, se multiplican los ladrones, se multiplican los usureros. ¿Por qué? Porque cometemos siempre el error de abrirle las puertas a las emociones negativas y eso no está correcto.

¡Seleccionemos las emociones! Si alguien nos trae emociones positivas de luz y armonía, de belleza, de sabiduría, de amor, de poesía, de perfección, abrámosle las puertas de nuestro corazón; pero si alguien nos trae emociones negativas de odio, de violencia, de celos, de drogas, de alcohol, de fornicación y de adulterio, no tenemos que abrirles las puertas de nuestro corazón. ¡Cerremos, cerremos las puertas a las impresiones negativas!

Cuando uno reflexiona en todo esto, puede perfectamente modificarse, hacer de su vida algo mejor.

  1. Maestro, ¿Cuál es la manera más práctica de poder abrir, de aceptar o rechazar impresiones?
  2. Lo más practico es tener el sentido común, que aunque muchos dicen “que es el más común de los sentidos”, yo diría que es el menos común de los sentidos.

Claro que si aquí llega un ladrón y el guardián le abre la puerta para que entre, entones el comete un absurdo; pero si llega un hermano y da tres golpes (acompasados y rítmicos) en esa puerta, pues el guardián con mucho gusto le abre la puerta.

También si viene “Juan Perico de los Palotes” y trae un poco de emociones negativas, está emocionado porque resulta que encontró a una persona del sexo opuesto (para su lujuria, para su fornicación), y comienza a hablar de pornografía y yo muy contento le abro las puertas, estoy abriendo mis puertas a una emoción negativa.

Si viene un drogadicto fumando mariguana, me dice que “está muy buena…que el, a través de la mariguana, ha tenido tales y tales y cuales percepciones, que ha logrado, pues, hasta mensajes del mas allá, del no sé qué”, y emocionado me dice que “me dé un toque” y yo “me doy un toque”, soy muy imbécil, ¿verdad?, he abierto mis puertas a una emoción negativa.

De manera que esto está claro; no hay necesidad de complicar las cosas.

Conferencia: Las representaciones de la Mente (Fragmento)
Quinto Evangelio: Graves daños de las representaciones mentales
V. M. Samael Aun Weor

Sabido es, que para crear una Luna en nosotros, es decir, un Centro de Gravedad Consciente: un Centro de Gravedad Permanente, hay que apelar a una tercera fuerza, eso es obvio. Esa tercera fuerza es el trabajo esotérico gnóstico. Nosotros aquí vamos dándoles a ustedes las enseñanzas que necesitan para que ustedes puedan crear en sí mismos, un Centro de Gravedad Consciente. Obviamente, quien quiera crearse tal Centro debe empezar por abandonar las auto-consideraciones, el auto-sentimentalismo.

Cuando uno se quiere mucho a sí mismo, cuando se considera demasiado, cuando está lleno de auto-sentimentalismos, suspiros, congojas, tristezas, etc., por lo común odia a sus semejantes; es decir, cuanto más se ame uno a sí mismo, cuanto más piedad sienta uno de sí mismo, tanto más odiará a todos aquellos que le rodean. Los demonios más vengativos, los hombres más perversos, son aquellos que se quieren demasiado a sí mismos, que se auto-valoran, que están llenos, repito, de auto-sentimentalismos, de auto-compasión. Más si uno se aborrece a sí mismo, entonces amará a sus semejantes.

No quiero decirles a ustedes que uno debe llegar a ser masoquista; no, hasta allá no llego en este discurso. No hay necesidad de ser masoquista; pero sí quiero decirles que uno debe reconocer sus propias imperfecciones, uno debe aceptar que es una criatura mecánica, que la vida de uno se mueve sobre los carriles de los hábitos, de las costumbres adquiridas; uno debe aceptar que está lleno de celos, de rencores, de resentimientos espantosos.

Obviamente cuando uno lo acepta, cuando acepta que es un vil gusano del lodo de la tierra, cuando acepta que es una criatura mecánica, cuando se aborrece a sí mismo, comienza a formar, comienza a crear dentro de sí, el Centro de Gravedad Consciente.

Conferencia: Los siete tipos de hombre (Fragmento)
Quinto Evangelio: Las siete categorías humanas
V. M. Samael Aun Weor